Era ya más de las 10 de la noche y estaba lloviendo, así fue todo el día. Al conducir en moto la visera del casco se llena de agua y distorsiona toda la visión posible, si la abres el agua golpea la cara a mucha velocidad y la sensación es de agujas impactandote la cara. Casi ya en casa, apenas a un par de calles iba en fila a 30 kilometros de velocidad tras un taxi y una moto.
En cuestión de milésimas el taxi freno tan duro que hizo chillar las llantas y la moto que iba detrás dio un giro brusco hacia la izquierda, dejándome expuesto y con visibilidad mínima. De la nada sale un tipo corriendo y sin pensarlo se queda estático frente a mi. Iba a 30 y solo pude pensar en apretar muy fuerte ambos frenos
El tipo levanto las manos como aceptando lo que iba a suceder y sin más tiempo para actuar o pensar, la parte delantera de mi moto impactó el abdomen del señor y al suelo cayó
La misma suerte sufrí y hacia la derecha se deslizo la moto, escupiéndome hacia el anden.
El tipo levanto las manos como aceptando lo que iba a suceder y sin más tiempo para actuar o pensar, la parte delantera de mi moto impactó el abdomen del señor y al suelo cayó
La misma suerte sufrí y hacia la derecha se deslizo la moto, escupiéndome hacia el anden.
Apenas han pasado dos segundos desde que todo empezó, y apenas puedo pensar en cómo está mi cuerpo por el fuerte golpe contra el asfalto humedo
Me retiré el casco como su fuera un sombrero, sin mayor esfuerzo como es usual retirarlo y giré mi cuerpo hacia donde había ocurrido el siniestro. El tipo a quien embestí ya estaba de pie y apenas podía hablar, estaba embriagado de alcohol y estupidez.
Me retiré el casco como su fuera un sombrero, sin mayor esfuerzo como es usual retirarlo y giré mi cuerpo hacia donde había ocurrido el siniestro. El tipo a quien embestí ya estaba de pie y apenas podía hablar, estaba embriagado de alcohol y estupidez.
Olvido durante 10 metros que caminó su morral que estaba botado en mitad de la vía. No lo recordó hasta que un vendedor callejero de un ladrido lo llamó a darle aviso de su olvido. Regreso y se fue hablando entre cortado por la borrachera que llevaba encima. ¿Sabrá el tipo que lo acababa de estrellar una moto?
Yo recogí del suelo mi moto lastimada en el costado derecho, habia rayones por todo lado, un espejo reventado y una rueda torcida. Aún no pensaba que había olvidado lo más importante, mi cuerpo.
Llegue en segundos a casa y ya inclinándome para revisar la integridad de la moto a fondo, mi pierna derecha me hizo soltar un par de groserías. Tenia una tronchadura en el pie y varios morados dibujados hasta la cadera. Mi mano derecha tenia el dedo pulgar aplastado y la muñeca empezaba a reclamar calma y quietud.
Casi me desbarato. En solo 5 minutos experimenté seguir vivo después de poder haber sido un asesino o, pienso que por centimetros, una estadística más de accidentes fatales y, después de tres días todavía me duelen los moretones, pero mi movilidad y la de la moto están de nuevo trabajando sin problema.
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