6.6.13

Mi ausencia a la virtud

Se me hace difícil no pensar a diario en las cosas que debo o lo que he dejado de hacer por pereza y que ahora me compromete con gente de mi entero querer y apreciar. Este es el caso #16: El abandono.
A diario recuerdo que me puedo meter en problemas con la gente por no cumplir con lo pactado, y por más que lo razono, olvido el verdadero ideal de el trabajo en equipo, y son los resultados, las metas que independientemente de su fin, son logros personales.

Mi experiencia en las redes sociales no son las más grandes, en realidad siguen siendo básicas, pero en este caso era yo quien sabía como hacer negocios en la red, exactamente en MercadoLibre, razón por la cual fui a quien "Charlie" buscó por la ayuda que jamás llegó.

Vender un celular en internet es emocionante e intrigante, porque desarrolla cierto nervio y cierto pulso para negociar con extraños, es un mecanismo de defensa que vale la pena explorar.

Fueron en total 4 aparatos de diferentes marcas y diseños los que recibí para hacerlos circular libremente por la página mencionada, 4 elegantes celulares que a mi criterio afanado, no estaban en sus mejores condiciones, por ello decidí arbitrariamente no publicar temporalmente.

La experiencia reciente con la red de ventas no es alentadora, perder dinero se volvió mi fuerte por pretender volar sin saber caminar (tecnológicamente hablando) y decidí hacer pruebas a cada uno de los terminales para verificar que en realidad funcionaran de manera óptima.

Hasta ahí llegué, pude probarlos todos, 2 no me funcionaron como creí y los otros pasaron mi evaluación básica, entonces decidí darles arreglo para poder hacer la venta sin miedo a llegar a algún experto que supiera decirme que estaba haciendo las cosas mal.

Nunca logré "arreglar" ninguno de los susodichos y al contrario, olvidé mi finalidad con ellos. Al día de hoy aun tengo los terminales en el estado original guardados en una bolsa cual viejo en un ancianato, abandonados y ausentes del cuidado de alguien que lo merece.

Este es uno de los casos que me pone a pensar en "¿y para cuándo MAURO?"; debo una explicación, debo muchas disculpas, y de corazón, creo que me debo estabilidad con la gente que me rodea.

Pdta: Escribo esto cuando la protagonista de este artículo me hizo hoy muy feliz, sus logros alimentaron mi ego. 

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